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¿Blanco o negro?

¿Va a querer usted café o té? ¿A ti te gustan los perros o los gatos? ¿Comes carne o eres vegetariano? ¿Qué quieres ser cuando acabes la uni: cuentas o creativo? Aquí es cuando yo me pregunto: ¿Y por qué no las dos cosas? Ya sabemos que la publicidad funciona con estereotipos, que simplificar la realidad nos ayuda a trabajar de forma más eficaz, pero… ¿acaso no estamos dejando de lado información importante? 

Una de las preguntas más recurrentes que nos hacían en la universidad era: ¿cuántos de vosotros queréis trabajar en publicidad? Y de los que habéis levantado la mano, ¿cuántos en creatividad? ¿Y cuántos en cuentas? Ante una pregunta de tal magnitud, la presión de encontrar la respuesta más acertada era cada vez mayor. Porque detrás de un SÍ o un NO había algo más importante: tu destino, el cómo iba a transcurrir tu vida a partir de aquel momento decisivo.

De mi primer año como profesional en una agencia de publicidad sacaría infinidad de aprendizajes, pero de todos ellos, el más importante es: SOMOS HÍBRIDOS. Personalmente creo, y me lanzo a afirmar, que nunca podremos ser 100% cuentas o 100% creativos. La proporción correcta, lejos de descifrarse con el número áureo, creo que está en todos nosotros: en nuestra personalidad, en nuestra formación, en nuestras inquietudes. ¡Benditas inquietudes que nos hacen salir de nuestra zona de confort y nos crean nuevos retos cada día!

El trabajar en una agencia de publicidad te demuestra constantemente que no hay solo ejecutivos, supervisores, o directores de cuentas. Ni tampoco solo copys, directores de arte o directores creativos. También hay ejecutivos de cuentas fotógrafos, copys ilustradores, supervisores locutores… la lista es infinita.

Y la creatividad es todo esto, la creatividad está en la diversidad, en negarse a contestar a una pregunta con un SÍ o un NO, a no dar nada por hecho, en asumir que no quieres ser solo cuentas o solo creativo. Y en decirlo. En alto. En frente de toda la clase de la universidad. Aunque en ese preciso instante todos tus compañeros se den la vuelta y te miren con desconfianza. Y el profesor te diga: esto no puede ser, a estas alturas deberías saber ya qué quieres hacer con tu vida. Pues estoy convencida de que hay personas con 80 años que todavía no saben si con 20 años tomaron la decisión más acertada. Y personas con 60 años que están haciendo una segunda carrera al sentir la necesidad de reinventarse. Nunca hay respuestas equivocadas, y nunca hay solo un SÍ o un NO. No nos olvidemos de que entre el blanco y negro hay otras 254 tonalidades de grises. Y cientos o miles de pantones. Y eso es maravilloso.

En una agencia de publicidad nunca eres solo cuentas, o solo creativo. También eres ama de casa, conductor de coches eléctricos, vegetariano, amante de las bebidas con gas, fumador, instagramer, y muchas otras figuras. Eres la voz del consumidor, guardián de las marcas, creador de insights, cazador de tendencias, y esto no es algo que te enseñan en la universidad, sino que se aprende en el día a día. Y escribo esto desde la agencia, desde la isla de cuentas, tras haber hecho un master en creatividad. Y otro en diseño gráfico. Y una carrera en publicidad y relaciones públicas. Y una selectividad en ciencias. Y cuando acabe este artículo seguramente me vaya a hacer una sesión de fotos por el Retiro. Y luego empezaré a retocarlas. Quizá caiga alguna ilustración también, ¿por qué no?

Dicho esto, la creatividad está en todos nosotros, y en todo lo que hacemos. Y esto es lo más importante que me llevo de mi (hasta ahora) corta carrera en publicidad. Que ser un cuentas creativo mola, y un creativo cuentas también.

Diana Nalbaru, antigua alumna de Aula Creactiva y Account Executive Junior en Saatchi & Saatchi
Publicado en la revista Creactiva nº10