4 hábitos para convertirse en un profesional del diseño web

4 hábitos para convertirte en un diseñador web profesional

En Diseño Web se valora principalmente experiencia en maquetación de interfaces y dominio de herramientas como Boostrap, WordPress, Photoshop, etc. Sin embargo, en el día a día del diseñador web es imprescindible gestionar los proyectos de manera ágil y eficiente. A continuación repasamos una serie de hábitos que te convertirán en un auténtico profesional.

infografía sobre los hábitos del diseñador web profeisonal

1. Planificación antes de Diseñar

Cuando una web cae en tus manos, el instinto del diseñador te invita a “pintar” interfaces directamente. Es el momento de respirar hondo y tomar perspectiva. Una web es un proyecto complejo y es importante establecer una sólida base inicial. Como si de un edificio se tratase, no podemos comenzar a levantar muros si todavía no hemos fijado unos cimientos firmes. Enfoca el proyecto con una visión global.

Briefing / Contrabriefing

En la mayoría de los casos el cliente no entrega un briefing propiamente dicho. Como experto web, tu labor también es asesorar al cliente y detectar las necesidades del proyecto. Hacer las preguntas adecuadas para analizar las funcionalidades a desarrollar. No es lo mismo lo que el cliente cree que quiere y lo que realmente quiere. En muchas ocasiones, tendremos que presentar un contrabriefing en el que se amplíen o corrijan las indicaciones del briefing inicial. Esto ayudará a adelantarse a los problemas del futuro y minimizar las incidencias.

David Santás, profesor del Máster de Diseo Web, repasa la importancia de la fase inicial en este video:

“Fasear” el proyecto

Tradicionalmente el proceso de trabajo consistía en presentar al cliente un proyecto prácticamente terminado con el gran riesgo que esto supone. Lo ideal es dividirlo en etapas: requerimientos-diseño-implementación-prueba. Y en cada fase del proyecto aplicar estas etapas iterativas. De esta forma se van superando tareas ya aprobadas por el cliente. La comunicación debe ser constante con el cliente para afinar al máximo el desarrollo y no sufrir grandes “sobresaltos”.

Diseñar los detalles correctos en el momento adecuado

Trabajar en aspectos más estructurales y con una visión global nos permite avanzar más rápido. Si desde el principio nos centramos en detalles muy específicos (por ejemplo, el diseño de un efecto sobre un icono) podemos atascarnos y ralentizar el proyecto.

Elegir el software necesario

Las enormes prestaciones y la agilidad que ofrece WordPress lo han convertido en un referente del mundo web y en la primera opción de muchos diseñadores. El 29% de las webs han sido construidas con este gestor de contenidos. Sin embargo, no todos los proyectos encajan en WordPress y no debemos descartar desarrollar una web ‘ad hoc’ si el presupuesto nos lo permite. Definir el software o incluso el theme que más se adapta al proyecto es una decisión muy importante. No escatimes tiempo en explorar las diferentes opciones y analizar a la competencia (aprenderás mucho si te fijas en otras referencias).

2. La Arquitectura de Información es esencial

La Arquitectura de Información consiste en la estructuración y organización de los contenidos con el objetivo de alcanzar una buena navegación. Crear un sitio web o una app con una arquitectura de información usable influirá muy positivamente en la experiencia de usuario.

Aquí intervienen leyes ux que todo diseñador debe conocer:

– La teoría de los 3 clics. Como su propio nombre indica, los usuarios deberían ser capaces de encontrar lo que buscan en un máximo de 3 clics. Cuanto más clics tenga que hacer el usuario, menos le gustará tu web porque considerará que la interfaz tiene una navegación difícil. El usuario debe percibir que cada clic le acerca a su objetivo. De lo contrario sentirá frustración y se marchará de la web.

– Equilibrio en la cantidad de opciones. La libertad de elegir entre múltiples opciones no es algo positivo en el mundo web. Según la ley de Hick (formulada en la década de los 50), a mayor número de opciones, más tiempo necesitamos para tomar una decisión. De acuerdo con este principio psicológico, si reducimos el número de opciones en pantalla, mejoraremos la experiencia de usuario. ¿Quién no tarda siglos en elegir sus platos cuando el menú de un restaurante es interminable?

Tener muy presentes estos conceptos nos ayudará a dar coherencia a la navegación y a simplificar al máximo la complejidad de un producto digital. Aumentar el tiempo de permanencia en una web tiene una conexión directa con el engagemet. Una métrica clave en el SEO.

arquitectura-informacion-web

3. Feedback de usuarios

Como indicábamos en el apartado de la Planificación, en cada una de las fases del proyecto es recomendable obtener feedback del cliente. Igualmente es conveniente testar las funcionalidades y la navegación con usuarios. Este proceso iterativo nos permitirá afinar al máximo el producto y detectar errores antes de su lanzamiento. Así evitaremos los grandes costes que supondría rehacer todo el desarrollo.

Al enfrascarnos en el diseño de una web, corremos el riesgo de perder perspectiva. Por ello, probarlo con usuarios nos mostrará datos muy valiosos y situaciones en las que seguramente no habíamos reparado. Nuestra mente se termina “viciando” y la visión de un tercero aportará frescura y objetividad.

4. Comunicación con desarrolladores

Habitualmente un proyecto web es un trabajo en equipo. Incluso si eres freelance, probablemente necesites asociarte con un desarrollador para implementar determinadas funcionalidades. Esto significa que la comunicación es imprescindible. Si no hablas el mismo idioma que el desarrollador, aumentarán los riesgos de errores graves.

Lógicamente un diseñador web no tiene los mismos conocimientos que un desarrollador, ni siquiera usan el mismo lado del cerebro ;). Por eso, hay que ser proactivo y entregar unos diseños súper completos al desarrollador. Cuantas más indicaciones y explicaciones sobre las funcionalidades, más te lo agradecerá. No hay que dar nada por hecho y es preferible pecar de “sobreinformación”.

David Santás, profesor del Máster de Diseo Web, repasa los perfiles más demandados por las agencias:

Involucrar al desarrollador en el proceso de diseño, en las reuniones con el cliente y en las sesiones de brainstorming le ayudará a entender a la perfección los objetivos. Además, desde su perspectiva más técnica posiblemente le surgirán propuestas y soluciones diferentes.

Minimizar las probabilidades de error será positivo tanto para el cliente como para el diseñador. Desarrollar un website es complejo y corre el riesgo de atascarse. Si nos adelantamos al futuro y prevemos incidencias, el trabajo fluirá mejor.

En definitiva, las aptitudes de un diseñador web a la hora de gestionar un proyecto son indispensables. Además de aportar soluciones técnicas y visuales, el profesional debe encarar los proyectos con agilidad para asegurar un flujo de trabajo eficaz. Siempre surgirán imprevistos, pero está en nuestra mano reducirlos.

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