diseñador web consejos

Mamá, quiero ser diseñador web

Formarte en Diseño Web expande tu abanico profesional como creativo y es un mercado interesante en el que moverse. Pero aparte de ser una profesión de futuro, también es algo que puede llegar a apasionarte más de lo que imaginas. Luego no digas que no te he avisado.

El diseño web tiene algo especial que hace diferente al diseño gráfico: La interactividad. Tener el control de lo que se mueve en pantalla. Hacer click aquí o allá y descubrir algo nuevo. Y cuando tú mismo eres el creador de esa interactividad, la emoción que se desencadena no tiene precio.

Algún día te encontrarás a las 3 de la mañana atontado frente al ordenador, haciendo click una y otra vez en cada botón, admirando tu gran obra. Y despertarás horas más tarde atrapado entre códigos de html. Quiero advertirte.

Ten cuidado con lo que sueñas porque se puede cumplir. Si esta profesión es tu pasión, sigue estos consejos para ser diseñador web y no morir en el intento:

  1. Hay que meterse en las entrañas de la web. ¿Es fácil hacer páginas web? Tal vez la respuesta más apropiada sea “depende”. Depende de hasta dónde queramos llegar. Si lo que quieres es ser un profesional de la web debes meterme en las entrañas. A menudo cuando se habla de diseño web la gente piensa sólo en el aspecto visual, pero lo cierto es que detrás existe otra capa, otro aspecto sumamente técnico, donde conviven el codigo html, las hojas de estilos Css, programaciones javascript… y cuanto antes le pierdas el miedo a todo ello, mejor.
  2. Ser un profesional todoterreno. Antiguamente en las ofertas de trabajo se buscaban profesionales creativos de distintos ámbitos, diseñadores gráficos, maquetadores, diseñador web, o programadores web…
    Pero en la actualidad es una profesión que no tiene unos límites claros. El mercado nos exige ser esos profesionales 4×4 que valen para un roto y un descosido. Hoy te animo un banner, mañana te diseño un logo, pasado planifico una web y al otro edito un video. Cuanto más sepas mejor, pero cuidado con frustrarse, es muy difícil ser un crack en todo.
  3. Ser eterno estudiante. Si quieres una profesión cómoda y sin dolores de cabeza, tal vez la web no sea lo tuyo. Internet es como un ser vivo. Evoluciona y cambia, baila al son de los gurús de la tecnología y los estándares. Una nueva idea nace y crece. Se reproduce y es imitada hasta el cansancio y entonces muere para dejar paso a otras tendencias. Los programas cambian, surgen nuevas herramientas y necesidades. Y tu nuevo móvil ya es antiguo. Trabajamos con tecnología y por lo tanto La profesión del diseñador exige mantenerse actualizado constantemente. Y hay algo adictivo en todo ello.
  4. Cambiar el chip. En diseño gráfico la unidad de medida con la que trabajamos son los milímetros o centímetros, y la gama de color utilizada para trabajos impresos es la cuatricromia. Debes cambiar el chip en estos aspectos. En diseño web la unidad de medida que debes tener en mente es el pixel. Y la gama de color con la que se trabaja para pantalla es RGB. Queremos controlarlo todo al milímetro. Pero hay que ser más flexibles. En la web se diseña con la mente muy abierta, con fluidez, orientando nuestro trabajo a diferentes tamaños de pantallas y dispositivos. En la actualidad se impone el diseño web responsive, que se adapta al tamaño del dispositivo.
  5. Hay que navegar con nuevos ojos. Paseo por la calle y veo un folleto tirado en el suelo. Lo cojo. Lo observo. Me empapo de él. Decido qué cosas y me gustan y cuáles no, y así amplio mi biblioteca de ideas. Si quieres ser diseñador web, debes actuar de igual modo en la red. Observa de una manera diferente. Navega con otros ojos. Decide qué te gusta y qué no. Aquel menú elegante, esta combinación de color, aquel Slider y este logo. Algún día, sin saberlo, escupirás un diseño fruto de tu observación.

Escrito por Adrián Martín (Profesor de Diseño Web en Aula Creactiva)