creatividad-metodo

La importancia del método

¿Qué es creatividad? Dices mientras clavas en mis palabras tu pupila azul. ¿Qué es creatividad? ¿Y tú me lo preguntas? Creatividad eres tú. Y yo. Y Toni Segarra. Y todo lo demás.

Una de las características más interesantes de esta maravillosa palabra de 11 letras, es la gran variedad de definiciones, interpretaciones y aplicaciones que se le han otorgado desde ámbitos muy diferentes.

Al final, la creatividad no es más que una herramienta para solucionar problemas; una de las miles de definiciones que he leído me convenció por su sencillez: es ir del punto A al punto B por un camino por el que nunca habíamos ido. A la cuál me gusta añadir, que si el camino es recto y sencillo, resolverá el problema mejor que si lo hacemos por uno que nos obligue a realizar un triple tirabuzón.

Me considero un romántico de la creatividad, la veo en la cocina, en la construcción, en el deporte, en el colegio, en el arte; últimamente me ha sorprendido una que tenía poco localizada, la creatividad contable, bastante extendida entre las altas esferas de nuestro país. Sea como fuere, soy de los que piensan que todos podemos ser creativos, es más, todos somos creativos, la diferencia está en si fomentamos o no esta maravillosa actividad en nuestro día a día. El señor que se dedicaba a poner el tapón a miles de tubos de pasta de dientes, difícilmente encontraría estímulos que hicieran aflorar su creatividad. Mientras que un copy o un director de arte, se ven bombardeados a diario por problemas de comunicación que han de resolver valiéndose de su capacidad de crear.

Es cierto que los publicitarios nos hemos ido adueñando poco a poco de este concepto, dándole un aura mística y un poder que solo nosotros creemos comprender. Lo más gracioso, es que mucha gente se lo cree, y piensa que con darnos una marca, un producto y una situación, nos sacamos de la manga un “Te gusta conducir”, así en cinco minutitos.

Nada más lejos de la realidad, hasta la campaña más pequeña lleva detrás un trabajo de investigación, recopilación, selección, creación, y un montón más de palabras que también terminan en -ción. Ya lo explicó Pablo Picasso hace unos años, la inspiración existe pero te tiene que encontrar trabajando. Por eso lo que va a diferenciar tu trabajo del de los demás es el método; cómo recoges información, cómo la organizas, en qué te centras, cómo comunicas, qué tono, cómo es tu público… todo eso no es más que transpiración. Organízate, gestiona tu tiempo y tus recursos, crea tu propio método, una forma de hacer las cosas que te resulte cómoda y eficiente. Échale horas, ganas y café. 

Esto es el 90% del proceso, y de momento de creativo solo tienes el nombre, lo sé, pero no es en vano. Ya te has obsesionado, has llenado tu cabeza de producto, clientes, palabras, imágenes… todo está ahí, en el metro, paseando al perro, en el cine… no dejas de darle vueltas. Y de repente surge la magia, dos estímulos eléctricos se entrelazan dentro de tu cabeza y sin saber como, estás viajando de A a B por el camino más claro, sencillo y maravilloso que has visto en tu vida. Ahí está tu 10% de inspiración, disfrútalo.

Moraleja: no eres un genio, no te flipes, agradéceselo al método. Sigue mejorándolo, y mejorará tu inspiración. Como dice El Langui: alegría, esfuerzo, detalles e ilusión. 

Alejandro García