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¿Cuándo dejaste de ser creativo?

No sé cuál es tu cociente intelectual, si te sabes la teoría de colores o has leído a Leo Burnett. Lo que sí sé es que con un 6 y un 4 has hecho la cara de mi retrato y que es algo que sabes hace años y años. Ser creativo no es algo que se aprenda, tampoco es algo con lo que nazcan solo unos cuantos iluminados, sino que es algo universal, casi fisiológico.

Cuando somos pequeños todos plasmamos nuestro arte en las paredes de las casas con mayor o menor suerte de realismo y
mayor o menor clamor popular. En la intimidad de nuestra mente todos imaginamos cosas que hacer, soluciones a problemas o diferentes puntos de vista. ¿Cuántas veces se te ha ocurrido esa respuesta tan ingeniosa cuando ya estabas volviendo a casa? Es el llamado L’esprit de l’escalier, que llega tarde pero llega. Punto y set para ti, esa respuesta era genial. El problema llega cuando esas cosas te parecen tonterías, cuando no te atreves a decirlas porque probablemente nadie te va a entender o no tienen una aplicación práctica en tu día a día. Ser correcto, ser adulto o ser responsable son algunos de los factores que duermen esa faceta creativa con la que todos nacemos. Cuando eres más pequeño no juzgas y mucho menos temes ser juzgado.

Vas por la vida sin filtros, cuesta abajo y sin frenos, con las rodillas desolladas de tanto correr y seguro de lo que has dicho. Obviamente cuando crecemos tenemos que guardar un poco la compostura, no es cuestión de ser aburridos, es cuestión de civismo. Aún así, igual que lo valiente no quita lo cortés, tener una idea divergente no te va a restar cordura. Siento decírtelo, ser considerado “un loco” no es algo que esté al alcance de todos, pero puedes intentarlo todo lo que quieras, te vas a divertir seguro. Toda una vida aprendiendo a ser adulto para después clamar al cielo por volver a ser un niño. Por suerte la creatividad no es un diente de leche que no volverás a recuperar, solo tienes que atreverte a serlo y a ser posible encaminarlo, a eso sí que se puede aprender. Si pretendes ganarte la vida con la creatividad es casi obligatorio.

Existen algunos trucos para despertar al creativo que tienes dentro pero el primer paso es estar al tanto de ti mismo, ser consciente de esa chorrada que acabas de pensar, comenzar a creer en ella y llevarla a cabo. ¡Qué bueno si te sale bien! ¡Qué risa si te sale una mamarrachada! Muchas personas creen que si no eres Dalí no eres creativo. Dalí solo hay uno y ya no te va a firmar la camiseta, pero mi madre hoy le ha puesto leche a las lentejas y han quedado de lo más ricas ¡Un olé por Dalí y dos o tres por mi madre!

 

Carmen Carratalá Sánchez • www.behance.net/carmencarratala
Ex alumna del Máster Plus Diseño Gráfico y Creatividad Publicitaria
Artículo publicado en la Revista Creactiva nº06